John Dryden

Los simples poetas tienen la mente tan embotada como la de un sujeto ebrio, sumida siempre en la bruma, incapaces de ver o de juzgar las cosas con claridad. Para ser un eximio y cabal poeta todo hombre necesita estar versado en varias ciencias, poseer una mente lógica, analítica y, en cierta medida, matemática.

John Dryden
Notas y observaciones sobre la emperatriz de Maruecos 1674