Sociedad · 31 enero, 2006

Y en realidad no eramos tan Amigas

Hace tiempo atrás yo tenia una amiguita, no quiero decir amiga pues no llega a tanto, pero si una persona que había logrado eludir todos los filtros que no tiene, ya que a esta edad yo al menos no considero amigo a cualquiera, como dice mi amiga la gran Maria, uno se va poniendo acido con los años y tolera menos cosas que antes.

Y es el caso de esta mujer a quien me le presentaron una noche, yo reconozco que por sus antecedentes y colectividad me cayo increíblemente bien al toque, de hecho esa noche con mi amor nos toco ser anfitrionas de la salida y manjar los hilos de forma que aquellas dos personas que se conocían pasaran una buena noche, y así fue creo que ni ella ni su salida, pueden decir lo contrario puesto que es duro estar en Bs. As a las 5 de la madrugada buscándoles lugar a para que se entiendan bien (buen entendedor pocas palabras).

La amistad siguió adelante, la mía con moby (vamos a llamarla así), de hecho reconozco que me he divertido, y pasado momentos gratos.

Pero al pasar el tiempo nos fuimos dando cuenta que había muchos intereses creados en esta amistad yo me hago cargo que me cayo bien y que por esa causa no me daba cuenta de las cosillas que pasaban y que yo ejecutaba por ella.

Mi padre tenia una frase muy sabia que decía » uno se puede equivocar una vez, dos veces casi imposible tres jamás» y cuando vos le rompes el corazón a una persona de una forma aprendes bien que no hacer, cuando lo haces por segunda vez digamos que ya no te podes considerar buena persona, pero cuando lo hacer por una tercera vez, sos una reverenda Hija de ….., y por eso yo no me hago más cargo de gente como esta, que anda por la vida destruyendo gente bueno, gente que luego que moby pasa va a parar al hospital del corazón.

Además yo no soy títere de nadie, y si quiero ser títere de alguien será porque yo quiero y me gusta, pues hay veces es lindo ser títere del amor.

A mi edad o mejor dicho a nuestra edad (mi amor y yo), seguimos encontrándonos gente para caminar en la vida y eso es algo hermoso, hacer amigos pero tenemos claro que solo queremos gente buena, pues para trastadas ya no nos da el tiempo ni la cabeza, ni el corazón.

Lastima me habías caído bien moby